Colocar a los bebés boca arriba en sus cunas ha reducido casi a la mitad los fallecimientos por muerte súbita. Pero esta sencilla maniobra no ha logrado acabar con el problema.Una investigación realizada por los Institutos de Salud de Estados Unidos apunta a que la clave está en una alteración en el cerebro de los bebés.
Los niños aparentemente sanos que mueren de forma repentina fabrican bajos niveles de serotonina.
Este neurotransmisor regula el ritmo cardiaco, el sueño y también la respiración. La falta de serotonina produciría problemas respiratorios, explican en JAMA, la revista de la Sociedad Médica Americana.
«Cuando el bebé está boca abajo tiene más problemas para conseguir suficiente oxígeno. Si no tiene esa alteración cerebral giraría su cabeza o se despertaría para respirar mejor, pero un niño con una alteración tendría más problemas para hacerlo. La investigación abre la puerta a pruebas que permitan identificar a los bebés de más riesgo.
Fuente: ABC.es. 03/02/2010
















































Argentino.com.ar
0 opiniones:
Publicar un comentario en la entrada
Gracias por opinar!!!
La Administración del Staff tiene el derecho de seleccionar qué comentarios serán publicados. Quedan terminantemente prohibidos todos aquellos que contenga insultos, spam o que su clara intención sean generar problemas. Serán inmediatamente eliminados.